lunes, 4 de abril de 2011

Este es el comienzo de lo que espero sea una fructífera colaboración ... (Gracias Mamen)



UN CRISTAL ES LO ÚNICO QUE SE INTERPONE ENTRE NOSOTROS….
Podría levantarme despacio, como quien no tiene prisa, recoger mis cosas y desaparecer. Entonces este día podría ser, una vez más, un día cualquiera. No le daría ni la más mínima oportunidad de convertirse en algo especial. Pero  entraría en el saco de los días en los que tuve la oportunidad de cambiar mi vida, y no lo hice… una vez más.
También puedo entrar en el bar, distraída,  recorrer el local fingiendo que busco a alguien… y forzar el encuentro de las miradas. Tendré que hacer un gran esfuerzo por controlar los latidos del corazón, y que sonrisa y sorpresa sean una, con naturalidad. Demasiado complicado. Me temblará la voz cuando se dirija a mí y las palabras adecuadas desaparecerán dejando un vacío intenso en la boca seca.  
Quizás no me reconozca. ¿Qué haré si me mira y no me ve?, ¿cómo podré deshacer el recorrido, de vuelta a mi mesa en la terraza, simulando que no ha pasado nada? Puede que simplemente vea a una muchacha que entra y sale sin ningún motivo, puede que no se fije en mi  absorto en sus pensamientos, puede que me reconozca y mire a otro lado, incómodo por un reencuentro inesperado que está fuera de guión. Puede que no quiera verme, ni hablarme, ni recordar el momento en el que nos conocimos en otro lugar, en otro espacio, en otro mundo.
Pero también puede ser que en un segundo cambie su rostro y la memoria le devuelva, de golpe,  las sensaciones vividas aquella noche. Quizás él tampoco haya podido olvidarlo y no haya pasado un día en el que, como me ocurre a mí, no haya deseado con todas sus fuerzas volver a encontrarme.
Un cristal es lo único que ahora se interpone entre nosotros, mi espalda contra su hombro. Podría levantarme despacio, como quien no tiene prisa, recoger mis cosas y desaparecer…
Carmen Otero

3 comentarios:

Javi Blanco dijo...

Ay, Carmen, eres maravillosa.

José Antonio Cabrera Oliva dijo...

Maravilloso microrrelato, una muy buena colaboración, si señor.

Saludos

Luis Castillo dijo...

Precioso